Una vieja melodía internacionalmente popular, de autor desconocido, sirvió de base a este himno, adaptándole una letra sobre cuyo origen nadie supo dar más antecedentes. El maestro goles, cuenta que, siendo joven, solía cantar esta melodía, pero con otros versos, a veces humorísticos, relacionados con la convivencia estudiantil del año 1930 aproximadamente. Quizás por su carácter alegre fue adoptado por los Aspirantes como su canto particular. Antecedía al himno un trozo con aire de clarinada, como un llamado que decía “Compañeros, enemigo a la vista se ve…” Posteriormente, se cambió el vocablo compañero por Aspirante. Sin perjuicio del nuevo Himno del Aspirante, actualmente vigente, se ha conservado en la tradición el viejo canto que llenó las retretas de las promociones de su época. Por lo dicho, el mencionado himno se preserva como un testimonio de afecto y respeto hacia esas antiguas promociones que ahora se encuentran en el Alto Mando. Por otra parte, el allegro de sus compases marciales ha sido herramienta muy útil en la instrucción. Se puede decir que este canto pertenece a Carabineros por adopción, lo que es razón suficiente para incluirlo en la lista; según la apreciación del maestro Goles.
Aspirante…
Enemigo a la vista se ve.
Yo tendré que combatir, yo tendré que combatir
con mi sable, arma querida.
Yo tendré que combatir, yo tendré que combatir
con mi sable, arma querida.
Con mi sable con mi lanza y carabina, a la carga el Escuadrón.
Con mi sable con mi lanza y carabina, a la carga el Escuadrón.
Camarada de Escuadrón, camarada de Escuadrón. Adelante, siempre adelante.
Camarada de Escuadrón, camarada de Escuadrón. Adelante, siempre adelante.
Marcharemos, marcharemos Aspirantes, a la carga el Escuadrón.
Marcharemos, marcharemos Aspirantes, a la carga el Escuadrón.
