
Por Simón Cerda-Parga
El año 2011, cuando empezaba mi proceso de aprendizaje en el ámbito de las Bandas Instrumentales, mi primer acercamiento fue con las Bandas de la Armada. La primera vez que entré a una sala de ensayos fue en la modesta sala de banda que tenía la Academia Politécnica Naval cuando la dirigía el SO IM Ms. Patricio Vivanco. Durante una de esas visitas, en mi desconocimiento, me referí a los músicos como “los músicos navales”, ante lo cual gentilmente me corrigieron indicando que antes que “navales” son Infantes de Marina Músico y sus bandas son «Banda de Músicos», y que por esa razón su grado se acompaña de la abreviatura IM (Infante de Marina) Ms. (Músico).
¿Por qué comento aquello? Porque donde vaya uno, a cualquier Zona Naval o Escuela Matriz, el componente de la Banda de Músicos son Infantes de Marina Músico, y eso es debido a una larga tradición histórica. En esa tradición entra la Banda de la Escuela Naval, la cual se encuentra de aniversario cumpliendo cien años desde su creación efectiva en 1926.
Las Bandas de la Armada son el conjunto más antiguo del país luego de las Bandas del Ejército. Si bien la historia reconoce que la primera banda de la Armada tiene origen en 1865 con la organización de la Banda de Músicos del Batallón de Infantería de Marina, bajo la dirección del maestro Alberto Lafranco (Arancibia Clavel, 2020), hoy es posible acreditar que su origen es más pretérito aun, remontándose a la época de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839), ocasión en la cual el Almirante Manuel Blanco Encalada solicitó la organización de una Banda de Músicos para su buque insignia. Esta banda naval tuvo participación en el Bloqueo de Callao, la Campaña de Arequipa y la firma Tratado de Paucarpata el 17 de Noviembre de 1837 (Suárez, 1872). La organización de esta banda, llamada “Banda Insignia”, recayó en el flautista de la Banda del Batallón No.4 y aventajado alumno de José Zapiola: el joven Francisco Oliva (Pereira Salas, 1941). Una vez culminada la Guerra, esta banda se desembarca y tomó guarnición en Lima acompañando al Batallón de Infantería “Colchagua” (Suárez, 1872).
Posteriormente, por orden del Presidente Joaquín Pérez se da curso a la organización de la Banda del Batallón de Infantería de Marina mencionada anteriormente. Bajo las distintas denominaciones que adquirió y las distintas participaciones en la Guerra del Pacífico (Arancibia Clavel, 2020), no fue hasta la década de 1880 cuando las bandas de la marina tienen una organización más estable y de una mayor calidad instrumental y sonora. Esto se debe a que el Gobierno contrata los servicios del compositor italiano Pietro (Pedro) Césari para dirigir las bandas de la Armada, siendo el responsable de una administración más moderna y adaptada a las funciones que, con diversas variaciones y modificaciones, los músicos realizan en la institución (s/a, 2007). Césari aplicó una serie de medidas con las cuales permitió que las bandas de la Armada estuvieran estandarizadas a un sistema de afinación en común, además de dotar algunos buques con su propia (aunque pequeñas) Banda de Músicos (s/a, 2007). Ejemplo de ello, son los álbumes fotográficos de la Guerra Civil de 1891 donde se fotografían bandas de músicos en diversas embarcaciones.

El sistema de distribución de músicos se mantuvo a lo largo del tiempo, incluso cuando en 1903 el “Regimiento de Artillería de Costa” es transferido a la Armada de Chile recibiendo a los músicos de estas unidades (Arancibia Clavel, 2020). Este hecho permitió que, junto con fundar una Escuela de Aprendices de Músico de la Armada (1911), se contara con bandas instrumentales en distintas reparticiones y unidades de la institución. Arancibia Clavel (2020) enumera las siguientes bandas al año 1913: Regimiento de Artillería de Costa en el Fuerte Valdivia (Apostadero Valparaíso actual Primera Zona Naval); Escuadra Nacional (en el “Almirante Latorre”); Apostadero de Talcahuano; Acorazado “Capitán Prat”; Cruceros “O’higgins”, “Esmeralda”, “Zenteno”, “Blanco Encalada” y “Chacabuco”; Buque Escuela “Baquedano”. Las Bandas Insignias de los Apostaderos de Valparaíso y Talcahuano cubrían las labores en las Escuelas Naval y de Grumetes.
Teniendo estos antecedentes, llegamos al año 1926. Durante el tiempo transcurrido, la Escuela de Aprendices de Músico paso a depender del Depósito General de Marineros basado en el cuartel Silva Palma (Arancibia Clavel, 2020). A esta Escuela entraron músicos y compositores como Pedro Pablo Mercado (1920), quienes presenciaron la evolución del conjunto y recibieron lecciones de los alumnos de Pedro Césari y Luis Fernández de Retana, profesor de música de la Escuela Naval. Debido a que esta banda cubría labores en la Escuela Naval, en 1926 fue trasbordada a este plantel, pasando a servir de manera permanente en el régimen interno con los cadetes navales (s/a, 2007). Es necesario mencionar, que la Banda de Guerra de la Escuela Naval le llevaba diez años de presentaciones a la Banda de Músicos, teniendo su estreno el 18 de septiembre de 1916.
Por esos años, la Escuela Naval dominaba un repertorio de piezas mayoritariamente francesas y europeas. Su marcha de desfile elegida en 1916 era “Le Régiment de Sambre et Meuse” (Merlet Sanhueza, 2000), para luego en 1935 emplear la marcha “Badenweiller”, que fue entregada como obsequio por el Almirante Lütgens cuando visitó Chile en el Buque Escuela alemán “Karlsruche” (Círculo de Historia de la Escuela Naval «Arturo Prat», 2007), y finalmente adoptar “Los Nibelungos” como marcha oficial de desfile desde 1940 hasta nuestro días (Merlet Sanhueza, 2000).
En 1942 el Estado contrata al músico español Francisco Moreno Marco, quien asume como Director de Bandas de la Armada (s/a, 2007). En julio de 1953, se le otorga el grado de Capitán de Corbeta del Servicio de Bandas, y bajo esta investidura, en 1960, organiza la Banda de Conciertos de la Armada considerando músicos de la Escuela Naval “Arturo Prat”, Escuela de Artillería y Torpedos, y Grupo de Defensa de Costa Playa Ancha (Arancibia Clavel, 2020). Si bien, los primeros años no significaron poder contar con una continuidad en las presentaciones, la Banda de la Escuela Naval pasó a ser un integrante estable y de mayor participación en la historia del conjunto, considerando que las Bandas fundadoras de esta agrupación fueron reorganizadas con el tiempo (posteriormente se incluyó la Banda de la I Zona Naval, APOLINAV, Escuadra, entre otras).
Entre sus músicos, a lo largo de la historia, esta banda ha entregado los más notables talentos que han dejado sus nombres inscritos en las partituras que hasta el día de hoy podemos oír: de sus filas aparece la figura del SO Pedro Pablo Mercado (1904-1995) quien es autor de marchas como “Glorias de la Armada”, “Héroes de Iquique”, “4 de agosto de 1818”, “Combate de Angamos” o de “Honores a la Bandera”; también se puede encontrar al SOM IM Ms. Moisés Aburto Pozas, célebre autor de la marcha “Honores a los caídos” (1963-1967); el SO IM Ms. Juan Bahamondez Yáñez (1943-2019), quien estando como Jefe de Banda de la Escuela Naval (1988-1990) escribió las marchas “Honor y Gloria”, “Ven a la Escuela Naval”, teniendo mayor notoriedad con el Himno de la APOLINAV (1995-1999); en tiempos más contemporáneos, entre 2018 y 2024 se desempeñó como músico saxofonista el C1° IM Ms. Sebastián Zúñiga, quien continuando la tradición musical de sus antecesores compuso las marchas “Bravo Zulú” (2022) y “Plaza Sotomayor” (2024) durante su permanencia en el plantel, destacando por su renovado estilo armónico musical.
Hoy por hoy la Banda de la Escuela Naval cumple una labor de importancia difundiendo la música militar y popular en distintos formatos. Se le puede ver en desfiles acompañando la Banda de Guerra en las fechas y efemérides de mayor relevancia en el país, así como también se le puede ver en algunos colegios o instituciones realizando conciertos didácticos, retretas en playas o espacios públicos con música popular, presentaciones en modalidad “orquesta” interpretando música de jazz o, si se le puede decir de alguna forma, “más relajada”, entre otras.
Felices 100 años, Banda de Músicos Escuela Naval “Arturo Prat”.

Fuentes
Arancibia Clavel, J. (25 de Noviembre de 2020). «Historia de las Bandas de la Armada de Chile». Viña del Mar, Chile.
Círculo de Historia de la Escuela Naval «Arturo Prat». (2007). «Historia de la Música Militar». Valparaíso, Chile: Documento facilitado por el CF Enrique Meret.
Merlet Sanhueza, E. (2000). «Escuela Naval de Chile. Historia, tradición y promociones». Valparaíso, Chile: Imprenta de la Armada de Chile.
Pereira Salas, E. (1941). «Orígenes del Arte Musical en Chile». Santiago de Chile: Imprenta Universitaria.
s/a. (2007). «Historia de las Bandas de la Armada». Valparaíso, Chile: Documento facilitado por el S1° IM Ms. Juan Sánchez.
Suárez, J. B. (1872). Plutarco del Joven Artista. Santiago: Imprenta Chilena.
